Olvida lo que sabes sobre fotografía y vuelve a disfrutar.

Creo que se avecina otro artículo molesto para la mayoría, pero es más necesario que nunca y lo mejor que podemos hacer es agarrar el toro por los cuernos de una vez. Espero que como es normal cause cólera, ira, rencor y en pocos casos aceptación.

Quién escribe ya lleva más de 20 años en éstas lides fotográficas y ha visto pasar de todo. Desde el auge de las copias de cámaras como las centon hasta el salto de calidad de objetivos de terceros que ahora plantan cara a primeras marcas. Los filtros cokin y su compra impulsados por la curiosidad hasta los famosos filtros de estrellas que tantas alegrías visuales dieron en la época de la música disco.

Con cierto temor y esperanza estuve presente cuándo el declive de la película era patente a la vez que las primeras cámaras digitales de 0,3Mp que se suponían el futuro de la fotografía. Las primeras versiones de photoshop que eran el no va más pero que ahora provocan alguna que otra risa y nostalgia.

Todos los que llevamos unos años ya en ésto y sobretodo los que crecimos y nos desarrollamos en la era analógica vemos las cosas de forma diferente, no mejor ni peor, pero diferente. He trabajado con todo lo que se puede trabajar fotográficamente hablando como las cámaras de placas, medio formato, digital, colodión. Dentro de la fotografía digital he pasado por casi todos los tamaños de sensores y algunos tipos minoritarios como los foveon.

gamut landscapes-spain.com

Lo siento, el gamut ya no me quita el sueño. Lo siento, pero es así

Llega un momento en ésta vida que te preguntas dónde te lleva todo ésto y de alguna manera llegas a plantearte hacia dónde te diriges. El poder vivir la fotografía desde el punto de vista aficionado me permite experimentar y trabajar sin presiones de ningún tipo, y sin duda puedo decir que volví a ilusionarme con ésta afición en el momento en que decidí volver a hacer fotos.

Yo nunca he sido un santo y en mi vida fotográfica anterior he sido un pecador. He sido un pixel peeper obsesionado con la resolución y la extrema nitidez teniendo siempre en el punto de mira a todo material pata negra que se me pusiera a tiro. He sido también un maniático de la gestión de color llegando a estudiarla, comprenderla y llegando a la conclusión de que no me hacía falta en absoluto. Nunca he querido ni me ha interesado para nada retratar el mundo tal y como es, pero respetando a aquellos que disfrutan o están obligados a estar atados a ella.

He sido un defensor acérrimo de las sombras con detalle, de las luces sin reventar y del balance de blancos con exactitud límite, pero ahora lo primero me importa más bien poco.

Ahora que me he vuelto a ganar el derecho a ser vilipendiado, insultado y masacrado prosaicamente, intentaré explicar los motivos que me han llevado a la plenitud fotográfica (pero es difícil hacerlo en texto).

Un día a la sombra de un árbol en el huerto de Calixto y Melibea en Salamanca (vaya, he desvelado uno de mis santuarios) tuve una de mis habituales revelaciones: para qué tanto rollo si mis fotos van para web al 99%… y ahí llegó el escándalo. Para qué quiero calibrar, la calidad de las ópticas pata negra… y a partir de ese día volví a nacer fotográficamente. A los pocos meses de dejar todo de lado me compré un monitor IPS genérico que evidentemente no he calibrado. Tengo una impresora que siendo buena no es la mejor del mercado y los resultados que me dan son buenos incluso con tintas compatibles… demonios…creo que llevo mucho tiempo haciendo el canelo.

 

Ahora estoy más metido en temas analógicos. Los que me conocen saben que uso minolta y nikon y en la primera no tengo objetivos pata negra, al contrario, suelo comprar en ebay objetivos raros y baratos. Hace ya tiempo que me lo paso como un enano, ya no me quita el sueño pintar la habitación de gris para que los tonos de las paredes no se reflejen en el monitor. Tampoco he vuelto a pensar en comprar una cámara de ultima generación o una impresora de 12 tintas.

Para un profesional puede estar bien, pero yo no le encuentro uso.

Experimento con película poco comunes en los extremos de sensibilidad, hago forzados extremos y poco me importa si por la noche me sale alguna imagen trepidada si tiene otros alicientes. Tengo un escáner corriente en el mundillo de la fotografía en el que evidentemente me importa poco que no sea “lo más de lo más”. Los resultados me gustan, me gusta la toma y el revelado.

Algunos de los fotógrafos a los que admiro niegan las normas de la composición como si fuera un camelo, y yo siempre lo he dicho y mis disgustos me ha costado. Por mala que sea una imágen, casi siempre hay una norma de composición que se le adapte y por consiguiente en la mayoría de los casos estará bien compuesta.

Desde el momento que revelé mi primera fotografía me di cuenta de que la principal meta que debía alcanzar como fotógrafo sería hacer fotos que me gustasen a mí, no que gustaran a los demás. Debemos de quitarnos el complejo del “qué dirán” pues si en un mundillo abundan los cuñados y los expertos de barra de bar es en éste de la imágen. Personalmente he visto en foros dónde una persona que empieza sube una fotografía con más o menos trabajo y de buenas a primeras se le acosa y derriba de una manera brutal por falta de contraste o por unos píxeles de diferente tono.

Avanzar como fotógrafos depende de uno mismo. Quizás la falta de motivación o de objetivos es lo más peligroso a lo que nos vamos a enfrentar. No tengamos miedo a experimentar, a sistemas alternativos como las sin espejo, las M4/3 o las cámaras clásicas de fuelle. Dejemos los 12-14 bits para los que realmente los vayan a necesitar el equipo de ultra-alta resolución para los que vayan a sacarle partido o las tintas de más para los que no les queden más remedio.

Ahora puedo decir que soy feliz.

 

P.D. ya puede empezar el linchamiento.

P.D texto escrito con una tablet, toda falta o errores son sin mala intención.

 

 

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