Ektachrome, la vuelta del hijo pródigo.

Hace ya unos años que Ektachrome se dejó de fabricar. Entonces las cosas no es que hayan cambiado mucho en la fotografía. Las cámaras digitales son lo mismo a un precio mucho superior, las resoluciones parece que han dado un parón y los rangos dinámicos ni están ni se le esperan a 2017.

La evolución de la fotografía no está ni estará nunca en los sistemas digitales, si no en la vuelta a lo analógico (mal llamado, pero siempre lo he llamado así). Es difícil de explicar a todo aquel que haya crecido en un entorno digital, pero aquellos que nacimos fotográficamente en la época química sabemos los motivos por el nuevo auge de aquello que se puede considerar “retro”.

Ektachrome

Vuelve Ektachrome

Es evidente que uso la fotografía digital, pero desde hace tiempo he frenado mi inversión en aparatos electrónicos para volver a invertir en fotografía tradicional. No es que vaya a bajarme del carro de los sensores electrónicos, pero a día de hoy no creo que cambie mi equipo hasta que no sea necesario.

No quiero contar las bondades de una película diapositiva que parece que nunca se ha ido de nuestras vidas, tampoco quiero hacer un alegato en favor de la fotografía analógica, simplemente quiero reflexionar en voz alta.

Las razones comerciales como es evidente están detrás de decisiones como ésta. Cuando no es rentable se cesa su producción y cuando el mercado se reactiva, se devuelve al mercado. Me quedo con el último dato, la reactivación del mercado de la fotografía analógica.

Ciertas corrientes culturales el material químico es una moda más que una herramienta con unas determinadas características, gracias a éstas corrientes y su fijación por lo retro o vintage tenemos material analógico en el mercado. Quizás las modas no sean tan malas después de todo como algunos pensamos.

Podríamos soñar tal vez con placas o película de 120 de Ektachrome que todo es posible, pero pienso que ya sería mucho para los tiempos tan raros que vivimos. Una película mítica más que interesante para los que se sumergen por primera vez en éstas lides.

Esperemos que algunos se animen a comprarla, y se den cuenta de que hay vida más allá de los zarrios electrónicos. Basta una búsqueda en la red para ver algunas de las fotografías más icónicas de Ektachrome y enamorarse de sus colores y de su personalidad. Si, es cierto que se puede llegar a emular con photoshop pero nos perdemos las sensaciones que nos puede llegar a transmitir el manipular una máquina mecánica.

Una película muy agradecida en según que ocasiones que si bien es algo exigente por su carácter “vieja escuela” está al alcance de cualquier iniciado. El look Ektachrome ha sido emulado e imitado casi desde sus inicios y es uno de los motivos del uso y el abuso de los filtros en la fotografía digital y muy en especial de instagram. Ektachrome y kodacrhome  son un objetivo a batir que la era digital no ha llegado a igualar. De ahí su éxito.

Be first to comment